Radiofrecuencia Facial

Nuestra piel está sometida diariamente a un proceso químico que envejece y destruye nuestras células. Este proceso se llama oxidación y se produce como consecuencia de varios factores (contaminación ambiental, radiaciones, agentes químicos e infecciosos...) que contribuyen a la oxidación.

Estos factores producen radicales libres, provocando el envejecimiento prematuro.

En CEMEES disponemos de diversas técnicas que combinadas, ayudan a prevenir y mejorar estos efectos provocados por los radicales libres causantes de la oxidación y el envejecimiento.

Uno de los mejores tratamientos para mejorar la tensión facial es la radiofrecuencia. Consiste en la transmisión de una energía controlada que transmite calor a las capas más profundas de la dermis sin calentar la parte superficial. Utilizando este tipo de energía obtenemos dos efectos; al aumentar la temperatura de las capas profundas se calientan las fibras de colágeno y se obtiene una contracción celular que ayuda a reafirmar la piel del rostro, y al mismo tiempo, provocamos una microestimulación controlada de la que obtenemos como respuesta una mayor producción celular de elastina.

Este tratamiento está indicado para mejorar el aspecto exterior de la piel mediante el estímulo interno de producción de fibras de colágeno.
Conseguimos una atenuación de los pliegues cutáneos y de las arrugas provocando un efecto relleno, distensión de los rasgos provocando un efecto lifting, y elasticidad a la piel con aumento de la densidad, de la tensión muscular y de la luminosidad.